(Somos tan opuestos en todo tu y yo, que la unica solucion posible es que nos pertencemos)
Eres el unico al que no puedo escribirle. No por falta de cosas que decir, sino porque no existen palabras que demuestren lo tremendamente importante que es que hayas sido parte de mi vida y que ahora seas nuevamente parte de ella. No hay un adjetivo que explique claramente la sensación de ser completamente distintos, y al mismo tiempo encajar de un modo tan inexplicablemente perfecto.
Anda (como siempre) por donde quieras, que yo hago mi parte. Pero tu y yo, somos propiedad del otro. Corremos por donde nos da la gana; haciendo y deshaciendo, creando y desarmando, sintiendo y siendo insensibles. Que importa... somos nosotros como esa noche de año nuevo en la cuneta, que se convirtio en la mejor noche de mi vida.
Recuerdos bellisimos de una historia sin final!
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