Cosas de la vida. Definitivamente, el tema de los besos da para mucho. Quizas, mas que cualquier otro tema relacionado.
Hay una clase de beso que, cuando no estoy enamorada, me encanta: Lo llamaremos "Beso con Intencion que Genera Intencion" (O BIGI...aunque suene raro asi).
Es es beso que en realidad no esperabas, porque es con alguien con quien te llevas bien, que hay una buena onda, una amistad de repente, en fin. Estas carreteando, o conversando de cosas medio prendidas y simplemente pasa. Un beso que partio como cualquier otro, hasta que note que en esa lengua habia perversion y, lo mas interesante, descubri que en la mia tambien habia perversion. Loco.
Y de ahi, a tirar las manos, medio paso. Aunque sabia que habia mas gente, si no mirando, al menos escuchando. Y en algun punto de mi cerebro yo era conciente de que estabamos metiendo demasiado ruido. Y ese punto de mi cerebro era anulado a la vez por otra parte de mi cerebro que decia "Esto esta demasiado rico...sigue nomas"
Lo mejor de este beso es que:
1.- No es fome para nada.
2.- Me recordo sensaciones que en mi estado de celibato autoimpuesto, habia olvidado completamente.
3.- Finalmente, al parecer, nadie escucho.
Definitivamente, el BIGI es mi beso-no-amoroso favorito. Porque es rico, lo pasas bien, pero tampoco te deja con ganas de mas. Porque tenia todo.
Cool, ah?
No hay comentarios:
Publicar un comentario